Duelo: falleció Leonardo Marí
By Editor On 6 Oct, 2011 At 03:10 PM | Categorized As Anteriores | With 2 Comments

Por Edgardo Imas.

Como si no hubiera querido ver a su querido Atlanta vapuleado en la cancha, Leonardo Marí se nos fue el 5 de octubre, víctima de un cáncer. El mismo día en que el Bohemio volvía a enfrentar nada menos que a River luego de 27 años. El River de aquellos enfrentamientos de los setenta que él había presenciado y disfrutado.

Marí fue socio e hincha fanático de Atlanta; creador de la página web Atlanta, Pasión y Locura el 18 de mayo de 1999, y relator radial de algunas de las campañas en las que el club vegetó en la tercera categoría.

Fue víctima de la represión durante la dictadura militar, ya que fue secuestrado el 2 de septiembre de 1976. Su caso figura en el legajo nº 3099 de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).

Era sobrino de otro conocido bohemio, el filósofo y pensador Enrique Marí, fallecido una década atrás (ver http://www.sentimientobohemio.com.ar/200_mariE.htm).

Los pormenores de un viaje que compartí a la ciudad de Santa Fe en 1978 evidencian que era un perseverante seguidor de Atlanta. Se disputaba el tramo inicial del Metropolitano de Primera División de 1978, y el Bohemio debía visitar un sábado por la noche a Colón en la capital santafecina. La campaña había arrancado muy mal y el miércoles anterior, por la noche, había sido goleado 5 a 2 en Villa Crespo por el Argentinos Juniors de Diego Maradona.

Desde hace días llovía intensamente en todo el litoral argentino y los diarios informaban sobre la crecida del río Paraná y las inundaciones que afectaban a esa región, incluida la ciudad de Santa Fe.

Pese a ello, decidí viajar solo en tren para ver el partido. Partí temprano por la mañana de la estación Retiro del Ferrocarril Belgrano. La llegada estaba prevista para tres horas antes del partido. No bien hubo empezado el viaje, me topé en el tren con otro hincha de Atlanta a quien conocía de verlo en los partidos como visitante. Recién ahí supe que se llamaba Leonardo Marí. Por entonces, aunque estaba en Primera División, éramos pocos los que seguíamos a Atlanta fuera de Villa Crespo y nos conocíamos casi todos de vista.

Debido a la intensa lluvia, las vías estaban casi cubiertas por el agua en el trayecto entre Rosario y Santa Fe. Ello hizo que el tren arribara a destino con mucha demora, a las 21.30, mientras que el inicio del partido estaba previsto para las 21.

Santa Fe nos recibió con un diluvio y hace rato que el partido había sido suspendido. Leonardo dijo que él conocía a algún dirigente de Atlanta y que por lo tanto nos convenía dirigirnos a la sede de Colón para ver si localizábamos a alguno o averiguábamos dónde estaba alojada la delegación.

En el buffet de la sede de Colón, pegada al estadio, las luces estaban casi todas apagadas. Una persona atendía el mostrador y en una mesa tres parroquianos jugaban a las cartas y bebían vino. Miradas torvas, casi desconfiadas; algún tabique nasal que delataba pasado de boxeador; cigarrillos que se consumían apretando fuertemente los labios. Un glacial recibimiento a dos desconocidos que tiritaban, empapados hasta la médula.

Hasta que Leonardo me dijo: “Hablales vos”. Tímidamente me presenté: “Buenas noches, nosotros somos simpatizantes de Atlanta. Estamos buscando…”. El de mirada más fiera me interrumpió con su voz aguardentosa: “Si vinieron hasta acá con esta lluvia no son simpatizantes, son hinchas. Siéntense. Yo invito”. Era Ovidio, el jefe de la barra de Santa Rosa de Lima, un barrio periférico de Santa Fe. La hinchada de Colón tenía varias barras, y cada una provenía de un barrio.

Alcohol de por medio, la tensión que teníamos se aflojó. Ovidio informó que el partido había sido pasado para el domingo, a las 21. Le pidió al buffetero que llamara por teléfono a un dirigente de Colón, y así supimos dónde se alojaba la delegación de Atlanta y que todos se habían ido al casino de Paraná.

Luego de un tour por todas las instalaciones del club, Ovidio nos llevó en taxi al centro, nos acompañó a cenar, no nos dejó pagar nada y, ya en la madrugada, hasta propuso ir a un cabaret al tiempo que ofrecía su casa para que pernoctáramos allí. Extenuados por el largo viaje, con Leonardo decidimos pasar la noche en un hotel céntrico. Ovidio no se dio por vencido, insistió y nos invitó a comer un asado en su casa el domingo al mediodía.

Allí fuimos con Leonardo, luego de haber paseado un rato por la ciudad durante la mañana y de haber contactado a los dirigentes de Atlanta. Nos aseguramos la entrada al estadio con ellos y la vuelta a Buenos Aires en el micro en que viajaba la delegación. La lluvia ya había parado y el partido se jugaría indefectiblemente.

Santa Rosa de Lima era un inmenso barrio de emergencia. En la parte más alta, la única no inundada, Ovidio tenía su casa y un almacén con mesas de pool. Hacia donde se dirigiera la mirada, a la distancia sólo se observaba agua. Tanto es así que con Leonardo preguntamos si lo que divisábamos a lo lejos era la laguna de Setúbal. Pero no. Eran las zonas anegadas del barrio.

Tras el asado con Ovidio, su familia y otros hinchas, vino una nueva invitación: compartir el partido en la popular de Colón con ellos. Agradecimos, pero ya habíamos arreglado para ver el partido con los dirigentes de Atlanta.

El partido con Colón terminó 1 a 1. La figura fue el arquero mendocino Enrique Reggi, que atajó un penal. Con excepción de un par de directivos, con Leonardo fuimos los dos únicos hinchas de Atlanta presentes en un estadio casi repleto. Pero lo que nos marcó a ambos fue la recepción y el trato que tuvimos de esos hinchas de Colón. Otra época, otra sociedad, otro Atlanta, consolidado en Primera. En ese ámbito creció Leonardo, que permaneció fiel a los colores hasta su despedida, un triste 5 de octubre de 2011

 

Compartí esta nota:

Comentarios

Displaying 9 Comments
Have Your Say
  1. Cayetano says:

    Leo querido, te mando un abrazo grande, de corazón!

  2. Yosoyelpoly says:

    Excelente historia. Que en Paz descanse.

  3. Ru Ru Manescu says:

    Recuerdo cuando en 2005 lo contraté por medio día como “chofer” y nos pasamos horas en su taxi yendo a varios barrios y recordando las buenas y malas en la historia del Bohemio…

  4. gabby says:

    Leo desde la nube Bohemia siempre alentara !!!!
    Abrazo Bohemio a toda la Flia Mari.

  5. Ezequiel says:

    No lo conoci a Leonardo pero igualmente quisiera darle mis condolencias a su familia y amigos. Seguramente leo seguirá alentando desde el cielo a nuestro querido atlanta. un saludo a todos

  6. Ezequiel says:

    No lo conoci a Leonardo pero igualmente quisiera darle mis condolencias a su familia y amigos. Un abrazo bohemio a todos

  7. GG says:

    Se fue Leo Mari, una persona que honrò con su don de bien a todos los hinchas de Atlanta. Que en paz descanses Leo!

  8. Esteban Nieto says:

    Mis respetos a la familia de Leo. La gorra, el pucho y su cuaderno, toda una posta que no olvidaremos. QEPD, maestro!

  9. chapatin says:

    por favor dejen de decir penosa enfermedad. a los pacaientes oncologicos nos revienta que nos digan penosa enfermedad, se llama CANCER

Leave a comment

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>